Cristhian suárez: “nada será como antes”
- ACTUALIDAD 20
- 2 oct 2020
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Actualizado: 24 nov 2020
Así es como viven los ecuatorianos en estos tiempos de pandemia.

Redactado por: Gianella Lupu Villalobos.
Cristhian Suárez es un joven ecuatoriano de 21 años, comenta que en su país la situación en esta pandemia se fue extendiendo gravemente, pues en América Latina son el segundo o tercer país con mayor cantidad de contagiados dado que los ciudadanos no respetan las medidas de prevención recomendadas por las autoridades ocasionando que los hospitales colapsen y tengan que esperar que alguna persona muera para darle el cupo a otra, también una circunstancia indignante es que en muchos de los servidores de salud públicos no les atienden porque según ellos no tienen los síntomas.
Otro de los problemas que está atravesando Ecuador es la falta de empleo, debido a que muchas familias se quedaron sin ingresos económicos para sustentar su hogar, por lo cual, empezaron a vender fruta, tabaco, entre otras cosas. Por otro lado, las medidas de prevención que están tomando en los centros comerciales son: la toma de temperatura y el alcohol antes de ingresar al local, así mismo, el uso correcto de la mascarilla porque de lo contrario la multa es de 100 dólares.
En la parte laboral, se implementó el teletrabajo que para él fue fácil adaptarse, pero lamentablemente le está afectando la vista a causa de estar todo el día en frente de una computadora, además se debe usar constantemente el alcohol para desinfectarse, lo cual reseca sus manos, de igual manera debe vestir un traje anti fluidos para evitar contagiarse y contagiar a sus compañeros de trabajo.
Desgraciadamente tuvo dos tíos que contrajeron el virus, por lo que su familia empezó a realizar rifas y bingos para obtener dinero, de esa manera pudieron internarlos en una clínica privada la cual en estos tiempos esta costando entre 50.000 a 10.000 dólares, fueron momentos difíciles, pero poco a poco fueron recuperándose y actualmente se encuentran estables económicamente.
Dejando de lado lo negativo, lo bueno que rescató Cristhian es la unión familiar, debido a que tuvieron 80 días en cuarentena de marzo a julio donde pasó más tiempo con sus seres queridos, conversando, compartiendo momentos felices como hace mucho tiempo no lo hacían porque todos salían y tenían diferentes actividades.
Finalmente, expresa que nada será como antes, pues quedarán personas que vivirán con algunas secuelas de esta enfermedad ya que no está confirmado que estén 100% recuperados. Además, quedará el miedo de dar un abrazo o un beso por temor a contagiarse, asimismo, las actividades laborales se van a mantener con una cantidad mínima de personal para que la gente no se aglomere, pues la “normalidad” de antes ya no existirá.


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